Skip to main content
MNG Sinergia Comercial | México, D.F.
 

This website uses cookies to offer you a better browsing experience.
You can learn more by clicking here.

Ser promovido a tu primer rol como gerente puede ser emocionante y empoderador, pero las habilidades necesarias para ser un gerente exitoso no siempre son naturales para todos.

Puede ser extremadamente difícil navegar por los pormenores de un nuevo rol, especialmente uno que te coloca en una posición de autoridad y requiere que comiences a administrar a algunos de tus amigos y compañeros.

Aunque no todos los gerentes tienen el mismo estilo de gestión o han tenido la oportunidad de completar algún tipo de capacitación gerencial, existen mejores prácticas en las que puedes apoyarte cuando realizan la transición a su primer puesto de gestión.

• Sé un jugador de equipo. No dejes que tu nuevo papel se te suba a la cabeza. Has sido puesto en esta posición por una razón, porque alguien reconoció tu potencial para ser líder. Independientemente del título, asegúrate de tratar a los demás con respeto y ese mismo respeto será devuelto.

• Aprende a delegar. Reconoce tus límites como gerente. La microgestión agregará estrés a tu vida y dejará a tu equipo sintiéndose infravalorado e infeliz. Da a las personas la oportunidad de tomar la iniciativa de acuerdo con su propio estilo y recuerda que puede haber muchas maneras de lograr un resultado positivo.

• Encuentra un mentor. Tener un mentor puede ayudarte a comprender mejor lo que se espera de ti y cuáles son tus nuevas responsabilidades. Identifica a alguien en tu organización que ha estado en tu lugar y puede ayudarte a guiarte a través de situaciones nuevas que quizás no hayas enfrentado en tu función anterior.

• Escucha a tu equipo. Crear un entorno que fomente el diálogo abierto le permitirá a tu equipo saber que estás de su parte y que estás dispuesto a ir por ellos. Considera organizar reuniones frecuentes para escuchar al grupo y establecer una forma para que los empleados se dirijan a ti en privado cuando sea necesario.

• No te olvides de ti. Identificar oportunidades para que tu equipo aprenda y crezca, puede ser una prioridad en tu lista de cosas por hacer ahora. Pero no olvides dedicar parte de tu tiempo a concentrarte en continuar tu propio desarrollo profesional. Un líder nunca deja de aprender y crecer.

• Incluye a todos los niveles de experiencia. Al principio puede parecer que manejar veteranos y aquellos con mayor longevidad de la compañía sería difícil, pero todo se resume en escuchar y respetar. Utiliza tu riqueza de conocimiento y demuestra que valoras sus experiencias.

• Se claro en los objetivos y expectativas. No hay mejor sensación que saber dónde estás parado. Ya sea que estés relacionado con un proyecto en particular o el crecimiento profesional de un empleado, establece objetivos claros y realizables y establece expectativas.

• Comunica. Comprende que todos se comunican de manera diferente. A algunas personas les gusta conocer detalles menores, mientras que otras solo quieren saber que se ha completado una tarea. Reconoce estas diferencias desde el principio y usa ese conocimiento lo mejor que puedas. Además, no te olvides de dar tu opinión y elogios cuando haga falta.

No hay una sola manera correcta de ser gerente, pero existen muchas maneras de fortalecer tu estilo y, en última instancia, fortalecer tu equipo. ¿Tienes algún consejo para los nuevos gerentes?

Compartir este Artículo: